Finalizó la quinta Escuela de Verano del (CR)2: ciencia y territorio frente al cambio global (Diario UACh)

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    La actividad se desarrolló en la Universidad Austral de Chile.

    La 5ta Escuela de Verano del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) se llevó a cabo entre el 15 y el 24 de enero en la Universidad Austral de Chile, en Valdivia, reuniendo a estudiantes, profesionales y académicos de diversas disciplinas para abordar los desafíos del cambio climático en los sistemas socioecológicos de Chile.

    Veinte estudiantes trabajaron con un equipo docente interdisciplinario en clases teóricas y prácticas. «Fue una experiencia formativa de gran nivel, con una planificación detallada y un equipo docente interdisciplinario. Además, el grupo de estudiantes provenía de diversas disciplinas y regiones del país, lo que enriqueció enormemente las discusiones”, señaló el Dr. Mauro González, investigador del CR2, académico de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la UACh, y uno de los profesores de la escuela.

    La Escuela inició el miércoles 15 de enero con la presentación del Informe a las Naciones CR2 “Seguridad Hídrica: Caracterización y perspectivas de futuro”, que contó con la presencia de estudiantes y autoridades de la zona. El programa incluyó clases teóricas, talleres y tres salidas a terreno, al Parque Nacional Alerce Costero, luego a la Reserva Costera Valdiviana y, finalmente, al Santuario Río Cruces. Esto permitió a los participantes analizar in situ problemáticas y soluciones concretas en conservación y restauración de ecosistemas.

    La primera visita, donde pudieron apreciar los bosques de alerce milenarios, les permitió comprender la ecología de estos ecosistemas. En la Reserva Costera Valdiviana, las y los participantes conocieron un proyecto de restauración de bosque nativo a gran escala y discutieron los efectos sobre la producción de agua en las cuencas y los desafíos operativos. En tanto, en el Santuario Río Cruces, guiados por personal de CONAF, se abordaron los impactos ambientales en este río y los desafíos para la conservación del humedal.

    «Las salidas de terreno fueron espectaculares, permitieron entender cómo funcionan los ecosistemas y cómo podemos aportar desde nuestras disciplinas”, comentó Jorge Ivelic, participante del programa​.

    Por su parte, Guillermina Elias, investigadora argentina, destacó la oportunidad de intercambiar ideas con otros profesionales. «Fue muy especial compartir con colegas y amigos en un ambiente donde la ciencia y la gestión de ecosistemas se combinan. Nos llevamos muchas ideas para nuevos proyectos y publicaciones”​.

    Vinculación con el sector público y la comunidad
    La Escuela de Verano CR2 no solo entregó herramientas técnicas y científicas, sino que también fomentó la colaboración entre el mundo académico, el sector público y las comunidades locales. Para Cindy Farías, quien trabaja en el área municipal, este espacio de aprendizaje representó un impulso clave para mejorar la comunicación científica en su labor diaria. «Nosotros teníamos una brecha en cómo difundíamos lo que estábamos desarrollando desde el municipio, y hoy me siento con la confianza de escribir y contar sobre nuestras iniciativas»​. Además, enfatizó la importancia de acercar la ciencia a los servicios públicos: «El vínculo con la academia es clave. Es posible generar lazos de conocimiento que lleguen a las comunidades que están en la defensa de sus territorios”​.

    Desde la perspectiva docente, la investigadora (CR)2 e investigadora asociada Instituto de Conservación, Biodiversidad y Territorio de la UACh, Dra. Rocío Urrutia, valoró el aprendizaje mutuo entre investigadores y profesionales de distintas áreas: “No solo compartimos conocimientos, sino que también aprendimos de quienes están en el territorio resolviendo problemas concretos. Había personas de municipalidades y distintas organizaciones, lo que hizo que la experiencia fuera muy enriquecedora”​.

    El cambio climático es un desafío global que requiere la participación de múltiples actores. “Es fundamental que más personas se involucren en esta problemática desde sus distintos roles. Un mayor conocimiento nos permite tomar decisiones más informadas y diseñar estrategias de mitigación y adaptación más efectivas”, concluyó Mauro González.

    Con el cierre de esta quinta versión, la Escuela de Verano del CR2 reafirma su compromiso como un espacio clave de formación e intercambio para la construcción de respuestas científicas y políticas frente a la crisis climática.